
Facilita
la adaptación de los miembros de la familia a la nueva
situación que se origina en la estructura familiar,
tras el evento neurológico sufrido por uno de sus miembros.
Ayuda a las familias a afrontar adecuadamente los problemas
para la calidad de vida del paciente y de los demás
integrantes, se resienta en menor grado posible. Este asesoramiento
está enfocado a reducir las situaciones de ansiedad
y tensión que pueden surgir en la convivencia cotidiana.